jueves 10 de diciembre de 2009
lunes 16 de noviembre de 2009
De Walter Bulacio a Rubén Carballo

Los portales de noticias en Internet anticipan los titulares de los diarios de mañana:
"Un adolescente de 17 años permanece internado con muerte cerebral a causa de los disturbios ocurridos antes de un recital de rock en un estadio porteño. Un grupo de jóvenes intentó ingresar sin entradas para ver el show. La policía reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma para disolver a los manifestantes, hubo heridos y detenidos."
Esta vez fue en Vélez, tocaban Viejas Locas y el chico que está en coma en el Centro Gallego se llama Rubén Orlando Carballo.
En abril de 1991 el titular de los diarios fue el mismo. Esa vez fue en Obras, tocaban los Redondos, y el estudiante, que murió una semana después, se llamaba Walter David Bulacio. También tenía 17 años.
El jefe de prensa de la policía federal, comisario Néstor Rodríguez, explicó hoy en varias radios que los pibes "se querían colar", que había "inadaptados" y que los uniformados tuvieron que emplear "la fuerza mínima necesaria para restablecer el orden".
En 1991, el argumento del comisario Miguel Ángel Espósito fue que los chicos "estaban aglomerados en la vía pública, bailaban y pretendían ingresar al estadio sin entradas".
El comisario Rodríguez explicó bien el rol de la policía: Como brazo armado del estado, dirigido por el gobierno de turno, su función es garantizar el orden establecido, y restaurarlo por medio de la fuerza cuando se ve amenazado. Eso se llama control social. Con "la fuerza mínima necesaria", desde luego. Eso se llama economía de recursos.
Entre 1991 y 2009 -entre Walter y Rubén - miles de chicos fueron asesinados a golpes o con otros métodos de tortura, en la calle, en comisarías u otros lugares de detención, murieron fusilados por el gatillo fácil o desaparecieron a manos de las fuerzas de seguridad argentina.
Policías, gendarmes, prefectos, servicios penitenciarios y vigiladores privados nos mataron 2.826 chicos desde el 10 de diciembre de 1983 hasta ayer.
Desde el 25 de mayo de 2003, el gobierno peronista de los Kirchner mató, con el gatillo fácil o la tortura, en cárceles, comisarías o institutos de menores, 1.323 chicos. Durante la presidencia de Néstor Kirchner, 928. En los dos años que lleva su esposa, 395.
En el último año, el aparato represivo estatal nos mató un pibe cada 28 horas. Más de 20 por mes. El 53% tenía menos de 25 años.
El viernes 20 de noviembre, a las 18:00, CORREPI presentará, en un acto público en Plaza de Mayo, la actualización 2009 del Archivo de Casos, informe que recopila todos los casos conocidos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal desde 1983.
Con el protagonismo de los familiares de los chicos asesinados por el gatillo fácil y la tortura, nucleados en CORREPI, y la presencia de organizaciones de trabajadores ocupados y desocupados, estudiantiles, sociales y políticas, que han padecido la represión cotidiana a los largo del año, mostraremos, con los datos a la vista, el alcance y extensión de las políticas represivas oficiales en todo el país.
Los esperamos. CONTINUAR LEYENDO...
Etiquetas:derechos humanos, represión, Argentina
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sábado 7 de noviembre de 2009
sábado 12 de septiembre de 2009
Torturados para torturar mejor
El reciente Informe Anual 2009 del Comité Contra la Tortura (un organismo tan oficial como el SPB) constató que los detenidos en cárceles son habitualmente sometidos a submarino seco y húmedo, picana, puntazos, manguerazos de agua fría, patadas, puñetazos, "plancha"(pastillas psiquiátricas sin receta), impactos de bala de goma, "coches bombas" (presos que atacan a otros enviados por guardias), calesita (traslados constantes) y buzón (desnudos en celdas de aislamiento sin luz ni alimento), entre otros mecanismos de torturas.
A diferencia del penitenciario Carlos Maidana, cubierto por tantos medios, el trato recibido cuando los presos se atreven a denunciar, es el empeoramiento de las condiciones de detención y muchas veces la muerte.
El poder judicial, parte del estado que tortura, pocas veces recibe los habeas corpus y basan sus resoluciones en lo informado unilateralmente por el propio SPB.
Si no fuera por el “detalle” de que una persona muere día por medio por la tortura, daría risa el repentino interés de algunos fiscales, que según el informe de Telenoche, pidieron el tape para investigar si en otros penales se practican torturas, mientras que las autoridades del gobierno afirman que “es la primera vez que se enteran de un hecho de estas características”. No menos patético es el repudio hecho público por organismos de derechos humanos como si Maidana fuera una víctima civil del estado. Usa el mismo uniforme que sus victimarios, y si denunció la tortura, fue porque le tocó a él. CONTINUAR LEYENDO...
sábado 29 de agosto de 2009
La Villa 31 al sur de París


En las puertas de la Villa 31, Luis Luque, integrante de la Prefectura Naval Argentina, mató a Mabel Guerra (17) e hirió a su amiga Gianina Lobos, ambas vecinas del barrio, con sendos disparos a quemarropa desde el interior de su vehículo y a escasos metros de un puesto de su propia fuerza.
El criminal uniformado alegó en su descargo que actuó en defensa propia, presumiendo que las dos pibas lo iban a asaltar. Dijo, primero, que ambas portaban réplicas de armas de puño que nadie más vio. Después, su defensor particular cambió la historia. En declaraciones a Radio Mitre, el abogado acusó a los vecinos de la villa (los mismos que, con su inmediata presencia, evitaron que se plantara algún “perro” a las pibas), de “cambiar las armas por un palo”. De paso, vale señalar que el abogado en cuestión, Marcelo Rochetti, tiene viejos vínculos con el peronismo y el macrismo. Amigo y defensor del jefe de la barra brava de Boca, Rafael Di Zeo, colaboró con Menem en la causa por el tráfico de armas a Croacia y Ecuador (integraba el estudio del hijo de Eduardo Menem) y fue nombrado Director de Seguridad de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires por Macri en diciembre de 2007. Se ve que ganan bien los prefectos...
Los vecinos de la villa de Retiro lograron, con su reacción indignada, romper el muro de silencio de los medios. La movilización, la bronca, la pedrada, impidieron que los medios de difusión titularan: “menor delincuente abatida por agente de la ley” o algo parecido para invisibilizar el gatillo fácil .
Un par de días antes, dos policías franceses, a bordo de un patrullero, haciendo uso de una práctica estudiada en sus academias, embistieron a un motociclista hijo de inmigrantes y repartidor de pizzas matándolo instantáneamente. Ambos criminales uniformados alegaron, en su defensa, que presumieron la calidad de delincuente de la víctima al tener que perseguirlo para que se detenga.
Los vecinos de los barrios periféricos y pobres de París también reaccionaron y pusieron el hecho en los titulares de los diarios. La protesta duró varios días, aunque los medios ocuparon muchos renglones para decir que fue un “confuso episodio”. La indignación de los vecinos derivó en una protesta con disturbios que se extendió varios días.
Pobreza, marginalidad, racismo, portación de rostro, son elementos comunes aquí y allá. Presunciones que avalan impunidad (aquí el asalto, allá la fuga), también. Discursos mediáticos para instalar la idea de un hecho confuso y desvirtuar la indignación de los que se reflejan como futuros blancos móviles, son prácticas comunes.
Los pobres, aquí y allá, denuncian el acoso permanente de las fuerzas de seguridad, la persecución y la presencia amenazante en sus barriadas. Lenta y espontáneamente, por ahora, empiezan a decir basta...
La geografía de la crisis internacional va delineando el mapa de la represión, y olvida ciertas exigencias cartográficas. La profundización de la crisis capitalista tiene su correlato en la criminalización de la clase trabajadora en todas partes. El rol del estado, monopolizador “legal” de la violencia, es el producto que mejor cotiza en bolsa. La represión es la respuesta más apropiada que tienen los poderosos para protegerse de la bancarrota.
El incremento de la criminalidad que agitan los que piden más “seguridad” es la consecuencia lógica de una sociedad dividida en clases. La “espiral de violencia” no tiene fin, dicen. No puede tenerla, porque la violencia es de la esencia misma de esas sociedades. La sociedad dividida en clases se nutre de la injusticia, del desequilibrio, de la alienación…y del disciplinamiento y el control social.
El proceso de descomposición económica internacional se profundiza. La pobreza y la magnitud del despliegue represivo, también.
Quienes quieran ver lo que pasó en la villa 31 o en París como simples manifestaciones locales, se equivocan. El capitalismo no distingue por su división política, ni traza sus meridianos en relación a los puntos cardinales. El capitalismo divide entre ricos y pobres.
Pero, desde hace un tiempo, se va quedando sin coordenadas para ocultar que el pueblo se empieza a cansar de los límites, de las fronteras y de las habituales prácticas de sus prefectos, policías, gendarmes, carabinieris, securité, o como sea que llamen a sus desclasados de reglamentaria y uniforme. Todos, aquí y allá, fusiladores de pobres, por orden y cuenta de la burguesía.
CONTINUAR LEYENDO...
El criminal uniformado alegó en su descargo que actuó en defensa propia, presumiendo que las dos pibas lo iban a asaltar. Dijo, primero, que ambas portaban réplicas de armas de puño que nadie más vio. Después, su defensor particular cambió la historia. En declaraciones a Radio Mitre, el abogado acusó a los vecinos de la villa (los mismos que, con su inmediata presencia, evitaron que se plantara algún “perro” a las pibas), de “cambiar las armas por un palo”. De paso, vale señalar que el abogado en cuestión, Marcelo Rochetti, tiene viejos vínculos con el peronismo y el macrismo. Amigo y defensor del jefe de la barra brava de Boca, Rafael Di Zeo, colaboró con Menem en la causa por el tráfico de armas a Croacia y Ecuador (integraba el estudio del hijo de Eduardo Menem) y fue nombrado Director de Seguridad de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires por Macri en diciembre de 2007. Se ve que ganan bien los prefectos...
Los vecinos de la villa de Retiro lograron, con su reacción indignada, romper el muro de silencio de los medios. La movilización, la bronca, la pedrada, impidieron que los medios de difusión titularan: “menor delincuente abatida por agente de la ley” o algo parecido para invisibilizar el gatillo fácil .
Un par de días antes, dos policías franceses, a bordo de un patrullero, haciendo uso de una práctica estudiada en sus academias, embistieron a un motociclista hijo de inmigrantes y repartidor de pizzas matándolo instantáneamente. Ambos criminales uniformados alegaron, en su defensa, que presumieron la calidad de delincuente de la víctima al tener que perseguirlo para que se detenga.
Los vecinos de los barrios periféricos y pobres de París también reaccionaron y pusieron el hecho en los titulares de los diarios. La protesta duró varios días, aunque los medios ocuparon muchos renglones para decir que fue un “confuso episodio”. La indignación de los vecinos derivó en una protesta con disturbios que se extendió varios días.
Pobreza, marginalidad, racismo, portación de rostro, son elementos comunes aquí y allá. Presunciones que avalan impunidad (aquí el asalto, allá la fuga), también. Discursos mediáticos para instalar la idea de un hecho confuso y desvirtuar la indignación de los que se reflejan como futuros blancos móviles, son prácticas comunes.
Los pobres, aquí y allá, denuncian el acoso permanente de las fuerzas de seguridad, la persecución y la presencia amenazante en sus barriadas. Lenta y espontáneamente, por ahora, empiezan a decir basta...
La geografía de la crisis internacional va delineando el mapa de la represión, y olvida ciertas exigencias cartográficas. La profundización de la crisis capitalista tiene su correlato en la criminalización de la clase trabajadora en todas partes. El rol del estado, monopolizador “legal” de la violencia, es el producto que mejor cotiza en bolsa. La represión es la respuesta más apropiada que tienen los poderosos para protegerse de la bancarrota.
El incremento de la criminalidad que agitan los que piden más “seguridad” es la consecuencia lógica de una sociedad dividida en clases. La “espiral de violencia” no tiene fin, dicen. No puede tenerla, porque la violencia es de la esencia misma de esas sociedades. La sociedad dividida en clases se nutre de la injusticia, del desequilibrio, de la alienación…y del disciplinamiento y el control social.
El proceso de descomposición económica internacional se profundiza. La pobreza y la magnitud del despliegue represivo, también.
Quienes quieran ver lo que pasó en la villa 31 o en París como simples manifestaciones locales, se equivocan. El capitalismo no distingue por su división política, ni traza sus meridianos en relación a los puntos cardinales. El capitalismo divide entre ricos y pobres.
Pero, desde hace un tiempo, se va quedando sin coordenadas para ocultar que el pueblo se empieza a cansar de los límites, de las fronteras y de las habituales prácticas de sus prefectos, policías, gendarmes, carabinieris, securité, o como sea que llamen a sus desclasados de reglamentaria y uniforme. Todos, aquí y allá, fusiladores de pobres, por orden y cuenta de la burguesía.
miércoles 29 de julio de 2009
Presentación de "Represión en democracia": Neuquén
Etiquetas:derechos humanos, represión, Argentina
ATEN,
CoCaPre,
Diario 8300,
FaSinPat,
Freddy y Marcelo,
Neuquén
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